Los 5 retos para los auditores
La
auditoría interna, es vista como un ejercicio
Esto
requiere un cambio de cultura en la organización y específicamente
en los empleados que son auditados:
el auditor ya no se
limita a identificar no conformidades y marcarlas en una casilla, verificar el
cumplimiento de acciones correctivas o indicar la
necesidad de implementar otras.
Los
auditores deben tener un
enfoque analítico, que se centra en la auditoría de procesos.
Entre
otros aspectos, el
auditor en la transición a ISO 9001:2015 debe centrar su atención en los
siguientes puntos:
- Que la Alta Dirección asuma sus
compromisos de responsabilidad, liderazgo y cumpla con las actividades
que le determina la cláusula 5.1.1.
- Debe comprobar que todos los empleados
estén comprometidos con el sistema, y no solo los
representantes encargados de la gestión de calidad.
- Que se cumplan los requisitos relativos
al riesgo.
- Que la organización asuma los cambios como
algo necesario y lógico.
Enfrentar las zonas
grises
Algunas cláusulas de la nueva norma, exigen
que los auditores, midan, evalúen y monitoreen los procesos de la organización,
de tal forma que puedan certificar que estos, están ayudando a lograr los
resultados de calidad que la organización persigue.
Los
retos para los auditores en la transición a ISO 9001:2015, en este
contexto, se
constituyen en un verdadero desafío, por cuanto las cosas ahora no están tan
claras como solían estarlo. Ahora es necesario evaluar, y tomar decisiones que se basan en
pruebas objetivas,
que generalmente se
mueven en zonas grises, y que son susceptibles de ser interpretadas de forma
subjetiva.
El liderazgo para
hacer cumplir los controles de auditoría
El
auditor interno en la transición a ISO 9001:2015, tiene el reto de verificar y comprobar
el liderazgo y compromiso que la norma adjudica a la Alta Dirección.
Y
es un reto porque culturalmente, la Alta Dirección no acostumbra escuchar a los auditores
internos como debiera, lo cual es un craso error ya que estos auditores –
a diferencia de los auditores externos -, entienden muy bien el negocio, los
procedimientos, los procesos de la organización, y el sistema de gestión de la
calidad en su conjunto.
Aprender a comunicar
los resultados de la auditoría
Uno
de los retos para los auditores en la transición a ISO 9001:2015, está en la forma en que deben comunicar los
resultados de su trabajo a la Alta Dirección, lo cual implica
en ocasiones desafiarla, sobre todo cuando los resultados no son los más
halagüeños.
El problema es aún mayor, cuando la
responsabilidad no recae sobre los encargados del sistema, sino precisamente
sobre la Alta Dirección. En algunas organizaciones, esto
implica ir en contravía de la cultura organizacional, por lo cual es prudente que los auditores revisen las competencias
establecidas por la norma, con respecto a la diplomacia y el tacto.
Capacitarse y
formarse para cumplir con los nuevos requisitos
Los nuevos requisitos, y el nuevo enfoque
planteado por ISO 9001:2015, exige que los auditores internos adquieran
habilidades que solo pueden obtener por medio de la
capacitación y la formación.
Lo
anterior adquiere mayor relevancia, si
tenemos en cuenta que los nuevos auditores deben ser capaces de interpretar
fuentes de evidencias nuevas, para lo cual deben contar con
competencias que antes no tenían, y que pueden adquirir fácilmente con un curso de transición que
no les llevará más de dos días.
Ahora
que usted conoce los 5 retos para los auditores en la transición a ISO
9001:2015, ¿qué sigue?: prestar
especial atención a la designación, formación y capacitación de los nuevos
auditores, entendiendo que ya no presentaran una simple lista
de chequeo, sino una evaluación
crítica del sistema basada en los procesos, que, sin duda, resultará de gran
importancia para la mejora del sistema.
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